5 de mayo de 2010
Tras doce horas de debate iniciado en la tarde del martes, el proyecto fue aprobado por 126 votos positivos contra 109 negativos (cinco abstenciones), en un resultado que reveló diferencias dentro de la mayoría de los bloques en este tema. El tratamiento se desarrolló en el marco de una sesión especial, que comenzó poco después de las 14.30 del martes con la presencia de 140 legisladores y, debido al gran número de oradores, concluyó a las 2.45 de hoy.
En los palcos estaban los activistas de la Comunidad Homosexual Argentina, la Federación Argentina LGTB (lesbianas, gays, bisexuales, trans), ATTTA, Apostasía Colectiva, 100% Diversidad y Derechos, la Comisión de Diversidad Sexual del Partido Socialista, Putos Peronistas y un centenar más de activistas independientes. Todos presenciaron desde el comienzo hasta el final el largo debate vitoreando cada expresión positiva, comunicandose con los diputados, para finalmente festejar con orgullo la media sanción conseguida. Mientras, en los palcos superiores la "barra católica" de una decena de personas tuvo la oportunidad de aplaudir y expresar su anacronismo durante los pocos discursos contrarios a la reforma, e intentó provocar con incomprensibles volantes firmados por la juventud del PRO y con carteles algo incoherentes que se referían a la biologia y a la biblia en el mismo párrafo.
El proyecto de matrimonio propuesto por las Diputadas Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro) y Silvia Ausburguer (Partido Socialista) fue respaldado por los otros bloques de centroizquierda, el GEN y la mayoría del Frente para la Victoria, la Coalición Cívica, con mayor disidencia dentro de la UCR, el Peronismo Federal y aun más en el bloque PRO.
"En un Estado constitucional de derecho no podemos reconocer derechos a unos y quitarle a otros sin un razonamiento plausible que permita explicar el por qué" dijo la diputada de Nuevo Encuentro, Vilma Ibarra, al abrir el debate y afirmó: "Acá no vamos a abordar el matrimonio católico, ni el de la religión judía, ni el de los musulmanes. Estamos tratando leyes civiles en un Estado laico". "El matrimonio civil es absolutamente diferente del religioso", resaltó la legisladora, y afirmó que el católico es "indisoluble", pero el civil "puede disolverse mediante el divorcio". También se refirió a la adopción de parejas del mismo sexo, uno de los principales cuestionamientos de los grupos contrarios al proyecto, y señaló que actualmente -sin la sanción de la ley- "los homosexuales ya tienen ese derecho".
Cecilia Merchan de Libres del Sur, finalizó sus argumentos positivos diciendo: "Creemos que no hay minorías ni mayorías, creemos que hay diversidad. Algunos ven la realidad en blanco y negro, otros ven grises. Nosotros tenemos ganas de verla en colores". Martín Sabatella adelantó su voto a favor y sentenció: "Una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros".
Solo unas pocas legisladores del bloque del PRO dieron su voto positivo: Laura Alonso, Soledad Martínez, Paula Bertol y Raquel "Pinky" Satragno, quien dio uno de los discursos más enfáticos, emotivos y escuchados a favor del proyecto. Entre las expresiones en contra, la diputada Cynthia Hotton, del monobloque Valores para mi país, llevó el debate al absurdo denunciando que recibió "amenazas de muerte" por su campaña en rechazo al proyecto, seguramente de la Mafia Homosexual. Gabriela Michetti, ausente durante casi la totalidad de la sesión, bajó para pronunciar un discurso de argumentos casi inintelegibles.
El diputado Ricardo Cuccovillo del Partido Socialista habló con mucha alegria y emoción desde su experiencia sobre ser padre de un joven gay. Felipe Solá de Peronismo Federal adelantó su voto positivo con un discurso que instó a todos los bloques a asumir el compromiso con los derechos de la diversidad sexual y dijo "La palabra matrimonio, que en su origen significa función de madre, es una traba para el casamiento homosexual por su adopción por las Iglesias. La opción de libertad de arregla con más grados de libertad". Además señaló que "la sociedad acepta y adopta los cambios culturales rápidamente".
Gil Lavedra sintetizó en impecables argumentos jurídicos la imposibilidad de que persista la discriminación en la ley de matrimonio. Bonasso recordó que quienes defendían el bienestar de los niños eran los mismos que no se preocuparon por la suerte de los hijos de la dictadura, ni de los hogares donde se abusa de sus derechos, arrancando uno de los aplausos mas extendidos.
Carrió, fiel a su estilo, amagó con avanzar al progresismo e hizo creer que legislaba con la Constitución y no con la biblia, pero solo por unos minutos de encendido discurso, para luego apurar el desencanto con su abstención.
La diputada del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, otra diputada promotora de la norma, aseguró que no se trata de "crear un nuevo instituto, sino de incluir a todas las personas en el actual". "No encuentro ninguna buena razón para restringir el acceso a un derecho", recalcó Di Tullio.
Por la UCR, la diputada Silvia Storni dijo que esta ley no "está destruyendo a la familia tradicional, sino que está legislando en reconocimiento de los derechos de las minorías". y Silvia Vázquez, del Partido de la Concertación-FORJA, por su parte, sostuvo: "Estamos a punto de desmoronar el muro de la discriminación, el pensamiento único y el autoritarismo".
El cierre estuvo a cargo del diputado por el FpV, Agustín Rossi, que habló en nombre de todos los diputados del bloque que votaban a favor, dando la espalda a una nerviosa Miriam Gallardo, diputada del mismo bloque que había acusado horas antes a la militancia lgtb de "hacer apología de esas prácticas". Rossi recordó la lucha de la CHA por conseguir la personería jurídica. Y dijo: "e Las mayorías, es decir, nosotros, los heterosexuales, tenemos que tener sabiduría y coincidencia para poder integrar a las minorías. Es muy injusto decir: “Yo tengo el poder y yo desde mi poder te digo: ‘vos no podés’”. Y agregó: " La verdad es que me parece muy injusto (pedirles a lxs homosexuales que se escondan y se les nieguen sus derechos), pero más injusto me parece porque todos sabemos y nos damos cuenta de qué estamos hablando, porque en algún momento quizás los dogmas, las convicciones, todas las cosas podrían haber tenido un peso. El oscurantismo podría haber tenido un peso. Pero ahora todos sabemos de qué se trata y la verdad es que tampoco se trata de algo tan alejado. Viven con nosotros. Son hijos de nuestros amigos. Suben al ascensor con nosotros. Viven en el mismo departamento. ¿Por qué discriminarlos? ¿Por qué no darles una mano? ¿Por qué no ponerlos al frente de la situación? ¿Por qué no dar un ejemplo contundente y avanzar hacia adelante? No se puede cristalizar en situaciones de desigualdad cuando uno tiene la potencialidad de ir para adelante. Es así. No le den más vuelta a la cosa."
Alrededor de las 3 de la madrugada del miércoles 5 de mayo de 2010, la Cámara de Diputados/as de la Nación dió media sanción a la reforma de la Ley de Matrimonio para permitir su acceso a las parejas del mismo sexo.
Descargar versión taquigráfica de la sesión

Foto: AGMagazine

Notas:
Página/12. Un día para los derechos gay en Diputados
|